Primeramente lo Más Importante.

octubre 3, 2010 a las 11:54 pm | Escrito en Prédicas | Deja un comentario
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Hay un propósito con nosotros

abril 6, 2010 a las 8:28 pm | Escrito en Vida cristiana | Deja un comentario
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Cuando hablamos sobre el plan de Dios, la palabra inmediata que viene hacia nosotros, es la palabra” restauración”. Es decir volver a poner algo en el estado que antes tenía. Decimos esto, debido a que casi siempre, cuando se habla o se habló de este plan, solamente se tocó un aspecto de él, la salvación del hombre.

Nuestra intención al abordar este tema es presentar íntegramente el Plan de Dios: Restauración del señorío del hombre por medio de la Persona de Nuestro Señor Jesucristo y la salvación del mismo hombre, también por la poderosa obra de Cristo Jesús. Esto lleva a considerar que desde el mismo principio, que Dios se ha movido hacer algo nuevo, el adversario, Satanás, se ha opuesto a este plan y propósito divino a través de nuestras acciones.

EN EL COMIENZO

Dios creó al hombre y lo plantó en el Huerto de Edén con un propósito; para labrarlo y guardarlo (Gén. 2: 15), por lo cual, para que el hombre pudiera realizarlo le dio señorío y dominio sobre todas las cosas (Gén. 1: 28), y no solo eso, sino también, la tarea de fructificarse y multiplicarse. El plan de Dios estaba en marca, pero todos conocemos la historia del relato bíblico, el hombre cayó (Gén. 3: 1-24).

Está caída trajo múltiples consecuencias, pero hay dos que resaltaremos: la pérdida de comunión con Dios, la muerte espiritual, esto presupondría que el hombre tendría que ser salvo y la pérdida de autoridad y señorío que se le había otorgado, también esto en el plan de rescate, tendría que ser restaurado.


DIOS PADRE, ANUNCIANDO UNA PROMESA

Esta presunta alteración del plan de Dios de reinar en la creación, delegando la autoridad en el hombre; y permítame decirle, que aquí aparece el concepto más elemental del Reino de Dios; como decíamos, no lo tomó por sorpresa y el mismo Dios Omnisciente y Omnipotente, declaró el principio de restauración con la promesa de un Redentor por medio de la simiente de la mujer (Gén. 3: 15).

Pasado los tiempos, esta promesa maduró, cuando Dios llama a un hombre Abraham (Gén. 12: 1-2), de la cual formaría una nación, Israel, de donde provendría el Mesías, y de ese pueblo Dios tomó una familia (1 Cr. 17: 11-14) que sería la familia mesiánica, de donde proviene el Mesías Rey.

A través, de la vida, muerte, sepultura y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, otorga al hombre no solo la salvación, reconciliando a Dios con el hombre (2 Cor. 5: 18), sino la restauración de la autoridad y poder para volver al plan original, de Dios de gobernando cielos nuevos y tierra nueva sin la presencia del pecado y la del usurpador, el diablo.

Esta tarea está a cargo de la Iglesia, hasta que Jesús venga a buscarla en las nubes y proseguir con el plan de restauración de Su pueblo Israel. [1]

TRES ASUNTOS CLAVES EN EL PLAN DE DIOS

Nos estamos refiriendo: al Reino de Dios, a Israel y la Iglesia. Los mencionamos como claves, pues ellos tiene un papel importante en te plan divino. Pero, ¿qué relación hay entre ellos?, veámoslo de la siguiente manera, trayendo conceptos claros sobre cada uno de los protagonistas:

1-El Reino de Dios: Comprende el concepto que Dios entra al mundo para hacer valer Su gloria, Su poder y Sus derechos contra el dominio de Satanás y el rumbo actual de este mundo (Lc. 11: 20). Tiene dos aspectos:

  1. Aspecto presente del Reino (Mr. 1: 15; Lc. 18: 16-17; Col. 1: 13; Heb. 12: 28), pero el gobierno de Dios lo hará la Iglesia (1 Pe. 2: 9), pero no se ha efectuado plenamente debido a la obra del usurpador que continuará hasta el fin de los tiempos (1 Tim. 4. 1; 2 Tim. 3: 1-5; Ap. 19: 19- 21; 20: 1- 10).
  2. Aspecto futuro del Reino El cumplimiento definitivo del Reino llegará cuando Cristo, exhiba el triunfo ya logrado en la Cruz sobre toda maldad y oposición y entregue el Reino al Padre (1 Cor. 15: 24-28; Ap. 20: 7-15; 21:1-8)
    [2]

2- El Pueblo de Israel: Dios fundó la nación hebrea con el propósito, como antes mencionamos, para hacerla una nación una Nación Mesiánica ante el mundo que traería a Jesucristo al mundo (Gén. 12: 1-3; 17: 4-8). Este pueblo sería una bendición al mundo entero a través de la familia de David, la familia mesiánica (2 S. 7: 12-19) [3].

Israel ha rechazado al Mesías (Ro. 9: 30-32), este rechazo es temporario (Ro. 11: 25-29), al terminar la Gran Tribulación, Israel finalmente aceptará la Salvación de Dios por medio de Jesucristo, inmediatamente antes del retorno de Cristo (Apoc. 12: 6) [4]

3-La Iglesia: Se presenta como el pueblo de Dios (1 Cor. 1: 2; 10: 32; 1 Pe. 2: 4-10), la componen el conjunto de creyentes redimidos, súbditos del Reino, que existen por la muerte de Cristo (1 Pe. 1: 18-19). Es un pueblo que está en esta tierra, pero no pertenece a ella (Heb. 13: 12-12) cuya primera función es perseverar como una comunidad que adora y sirve a Dios, influyendo en el medio, predicando el evangelio del Reino [5]

UNA RESPONSABILIDAD QUE EXIGE UNA RESPUESTA

Dios no ha desistido en restaurar su propósito con la creación; el reinado milenial de Cristo va ser una realidad, Su iglesia va a reinar con Él y su pueblo Israel va ser restaurado.

La creación gime por la manifestación de los hijos de Dios (Ro. 8: 22-23), pero esto no será posible, si vos que estás leyendo esta página tomes una decisión. No es por una casualidad que providencialmente estés leyendo esta página. Lo estás haciendo porque desde antes de la fundación del mundo, Dios tu Creador te destinó para que seas protagonista, en este plan de restauración.

Es una decisión impostergable, ya que has leído, la inversión de Dios a través de Su Hijo Jesucristo a favor de la humanidad y de cómo ha movido la historia para que hoy, vos pueda tomar una decisión, a través de esta sencilla oración:

ORACIÓN PERSONAL DE ACEPTACIÓN DE LA OBRA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO:

Padre, en el Nombre de Jesucristo, reconozco que he pecado no haciendo u omitiendo Tu voluntad en todos los actos, pensamientos y decisiones de mi vida; lo confieso, te pido perdón por ello, me arrepiento y deseo, desde este momento que Jesús me limpie con Su sangre. Te recibo como Señor y Salvador de mi vida”


Esta importante decisión, lo guiará a leer las Sagradas Escrituras para interiorizarse del Plan de Dios para su vida, como también, a buscar una Iglesia Cristiana donde pueda reunirse y conocer más de los propósitos de Dios para su vida.

Notas:


* Los pasajes bíblicos son extraídos de la Traducción Biblia Nueva Versión Internacional (NVI) on line (biblegateway)

[1] Héctor Torres, “Apóstoles Profetas, la restauración de su influencia en el nuevo Siglo” 2000 Editorial Caribe.

[2] “Biblia de Estudio Pentecostal, Reina Valera 1960″ Editorial Vida. Pág. 1302

[3] Henry H Halley “Compendio Manual de la Biblia” Editorial Portavoz.

[4] Biblia de Estudio Pentecostal, Reina Valera 1960″ Editorial Vida.

[5] Ibid, p. 1312

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